FOTOGRAFA ARGENTINA FERNANDA ALVAREZ EDITA LIBRO SOBRE NUEVA YORK
Buenos Aires, 7 de diciembre (Télam, por Paulo Pécora).- “Wandering New York” es el nombre de un interesante libro de imágenes de diferentes ámbitos, personas y objetos que expresan la idiosincrasia propia de la ciudad estadounidense de Nueva York, que la fotógrafa argentina Fernanda Alvarez recorrió durante meses en busca de inspiración y paz tras la muerte de su madre.
“Fuí por primera vez a Nueva York a los 23 años a trabajar de buscavidas y a vivir la experiencia. En 2001 regresé después del atentado a las Torres Gemelas y encontré que el ánimo de la ciudad había cambiado notablemente, había muchísima paranoia”, afirmó a Télam la fotógrafa, que se ocupó ella misma de diseñar y editar su libro de manera independiente.
Enamorada de la ciudad estadounidense, Alvarez señaló que “siempre me atrapó esta ciudad, incluso antes de conocerla. Estaba fascinada por los libros, la música y especialmente por las películas de Woody Allen, que expresan la forma de vida de los neoyorkinos”.
Para esta joven artista, que estudió cine en la Universidad del Cine de Buenos Aires (FUC) y en el Centro de Investigaciones Cinematográficas (CIC), y se inició en el arte fotográfico al heredar de su padre una ampliadora, “Nueva York tiene un impacto visual muy grande, es una ciudad gigantesca”.
Como si se tratara de un diario de viaje, Alvarez registró una serie de imágenes notables de la gente que recorre las calles de la ciudad, vendedores ambulantes, mascotas, grafitis, edificios, locales de comidas rápidas, parques y plazas públicas, librerías, escaparates, puentes, bares y restaurantes, subterráneos e incluso tachos de basura, con el fin de captar el ritmo cotidiano de Nueva York.
La joven, que tomó más de 3.000 fotografías en un mes, afirmó: “Siempre llevo la cámara conmigo, aunque sea una cámara pocket, porque nunca se sabe cuándo va a aparecer el instante preciso de una fotografía y para no perderme ninguno de esos momentos”.
Tras la muerte de su madre, Alvarez viajó a Nueva York con la idea de escribir un guión de cine y tratar de superar el mal momento: “El cine se mezcla constantemente con la fotografía porque aprendí a encuadrar mientras estudiaba en la FUC. Creo que es algo inconsciente, pero mis fotos tienen mucho que ver con el encuadre cinematográfico”.
Con “el punto de vista de una persona normal que quiere mostrar la belleza de la ciudad”, la fotógrafa argentina dijo que no trató de reflejar “nada en particular, sólo lo que me llamaba la atención y me movilizaba. Nueva York es muy ecléctica, es como una capital mundial con una enorme mezcla de idiomas y culturas”.
El libro “Wandering New York” posee un prólogo escrito Mark Magaril y Oran Schwager, dos amigos estadounidenses de la autora, y posee un total de 120 fotografías a todo color, cuyos epígrafes “van guiando la lectura y le dan sentido a las imágenes, como si se tratara de frases de un guión”, añadió.
Para Alvarez, “los epígrafes son muy importantes porque son pequeñas frases que completan cada foto y la sitúan por barrio, para que cada lector pueda armar y reconstruir su propia Nueva York. Una persona que no es del lugar a veces ve cosas que la gente del lugar no ve. Y eso es lo que le sorprende a muchos neoyorkinos que vieron el libro”.
Por otra parte, la artista señaló que “el orden en el que dispuse las fotos me llevó mucho tiempo, fue como si hubiera encarado el montaje de una película. Decidí encontrarle un orden atrapante y por eso las puse en duplas para generar un diálogo entre ellas, de contrastes y contradicciones”.
Tal como el término “wandering” (vagabundeo en inglés) lo sugiere, la fotógrafa recordó: “Me dejaba llevar, me perdía por la ciudad hasta que llegaba la noche. Para mí, las fotos significan un vagabundeo por la ciudad. No fui con el objetivo de hacer este libro. Si hubiera ido con ese objetivo quizás el libro nunca hubiera existido”. (Télam).-
